son una visita imprescindible. Ir a Estambul y no visitar un hammam es como ir a Roma y no ver la
Fontana di Trevi, por poner un ejemplo significativo. Merece la pena
guardar un poco de presupuesto para hacer una visita a estos baños y
disfrutar de un masaje y un rato de calor, agua y relajación. Los baños
turcos constituyen una herencia romana, y su función era (y es)
higiénica, pero también social, al tratarse de un centro de reunión de
los ciudadanos.
El hammam en sà consta de cuatro zonas: atrio,
frÃo, zona templada y caldarium (zona caliente). Todo el interior de
estas instalaciones suele ser de mármol, al tratarse de un material
óptimo para conservar tanto el frÃo como el calor.
En los baños turcos, las mujeres y los hombres acuden por separado,
aunque hay algunos más modernos donde comparten instalaciones.
Normalmente, la sesión completa consiste en un
baño de espuma de unos 15 minutos, el peeling y el masaje, pero también
puede bastar con ir y disfrutar de las instalaciones. El precio del
completo oscila entre unos 60-70 €, y unos 30-40 €, dependiendo del
hammam; la entrada, a partir de 20 €.
Algunos hammams conocidos e interesantes para
visitar se pueden encontrar en la web www.hammam.com; también son interesantes: http://www.suleymaniyehamami.com.tr/#,
(más barato; por 35 € tiene varios servicios).
http://www.cagalogluhamami.com.tr/